
Alain Touraine, reconocido sociólogo francés, acaba de publicar en París su último libro titulado "El Mundo de las Mujeres" en el que analiza cómo la naturaleza propia de la mujer ha influido en la nueva configuración del espacio público.
"Las mujeres de ahora se interesan en la transformación ética, moral, en cómo vivir. Diría que el mundo de los hombres era hacia afuera, el universo de la conquista. Ahora hay un mundo hacia adentro".
El sociólogo -que asistió al cambio de mando presidencial en Chile y fue espectador en primera fila de la asunción de la primera presidenta mujer del país- fue entrevistado en la Revista Ya de esta semana, en la que resume notablemente la evolución de este cambio cultural y explica por qué la sociedad chilena no puede ser considerada "machista" mas allá de los resultados de la última eleccion presidencial:
" - ¿Qué rol juegan las mujeres en este nuevo paradigma?
En el nuevo modelo cultural se reconstruye lo que fue rasgado. Nuestro modelo occidental de modernización, tal como se desarrolló hace 500 o 600 años, subió a un caballo a una élite científica, política, administrativa y económica que fue a conquistar el mundo creando tensiones, desigualdades. Funcionó igual que una máquina de vapor en la que hay un polo caliente y uno frío, y mientras más tensión existe entre los dos, más se crea energía. La élite planteó "las mujeres son una figura de la inferioridad"; se formó una especie de bloque de la inferioridad que está definida esencialmente por la no subjetividad. El ser inferior es el que no puede decir "yo". Así vivimos en los siglos XVI, XVII y XVIII. Luego los dominados se cansaron y empezaron a decir "basta". El ciudadano le cortó la cabeza al rey; el obrero se sindicalizó y las mujeres inventaron el feminismo, logrando así transformaciones muy importantes. Finalmente, en este modelo occidental se distendió la cuerda y no quedó nada, sólo el mercado: la gente lo pasa bien, se da gustos, hace cualquier cosa. Yo me pregunté, entonces, ¿qué idea sostiene este nuevo mundo?, y la hipótesis más razonable era decir que se trataba de las mujeres porque fueron el grupo social más totalmente "inferiorizado". Como las instalaron en la categoría inferior, quieren volver a reconstruir lo que se quebró, rasgó. Ellas son las sostenedoras de este nuevo modelo cultural.
¿Qué quieren volver a recomponer?
- Por ejemplo, lo privado y lo público, o todo lo que constituye la oposición hombre-mujer. No están haciendo una sociedad de mujeres para reemplazar una sociedad de hombres. Reconstruyen para los hombres y las mujeres. Ellas se construyen como sujetos a través del rechazo de todas las polarizaciones. Rechazan la separación sexualidad-amor, por ejemplo. Son las que mejor perciben, y muy conscientemente, el carácter insoportable del quiebre, de la polarización. A veces resumo el asunto de la manera siguiente: el mundo que hicieron los hombres era un mundo en que primaba la conjunción o: o la casa, o el trabajo; o la guerra o la paz; o la derecha o la izquierda, o el capitalismo o el socialismo. El mundo que hacen las mujeres es ambivalente, un mundo de la conjunción y, pero cada vez hay una pérdida porque es imposible dar al ciento por ciento de los dos lados. Eso significa que las mujeres están muy frustradas, pero para ellas es la única manera aceptable de ser. Es una solución muy costosa; de hecho sólo hablan de eso: ¿cómo me ocupo de mí y de mis hijos. Si tengo a un hijo enfermo, voy o no voy a trabajar?; sé perfectamente que no haré carrera si me embarazo, etcétera. Pero soltar algo no es una posibilidad."
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