Resulta que ya han pasado dos meses desde que volví a Santiago y un mes a mi trabajo. Santiago sigue igual que antes y me encanta que sea así, a pesar de la sensación de “estrechez“ de espacio que me ha rondado en este tiempo. Pero mi trabajo pareciera que es otro. Para empezar hay un cambio total de jefaturas, desde la más alta hasta mi jefe directo. El estilo de trabajo es otro también, porque si bien en el área de las comunicaciones siempre hay un componente sorpresa, antes había harto de planificación, de directrices claras y de reflexión antes de la acción. Ahora en cambio, siento que estoy metida en un caos en el que nunca sé a qué hora voy a terminar el día, tampoco si las tareas que me dan las voy a alcanzar a terminar o si las reuniones que tengo fijadas voy a poder asistir, por dar algunos ejemplos.
Todo eso me ha hecho cuestionarme mil veces la idea de un cambio de trabajo, pensando que quizás en otro lugar y con otro estilo de dirección las cosas serán distintas. Pero escuchando a voces amigas, de esas que te hacen ver la cruda realidad, pienso también que no tiene que ver con el lugar, sino que con la carrera y el área en la que me he desarrollado profesionalmente.
Y si quizás me equivoqué de profesión? A lo mejor debí haber optado por las otras alternativas que tenía en mente en aquella época de los 17 años, cuando uno no sabe muy bién nada, tampoco tienes mucha conciencia de lo que haces y la orientación vocacional es escasa. En ese entonces, divagaba entre el periodismo, la sicología, la ingienería comercial y la pedagogía. Rara la mezcla, pero así era. Finalmente, mi fijación con el periodismo pudo más, pero siempre quedaron las demás rondando en mi cabeza.
A veces pienso pienso que no debería quejarme porque me ha ido bastante bién, pero no puedo pasar por alto el sacrificio personal y el desgaste emocional que ese camino ha significado. No sé si ha todos los del área del pasará lo mismo, pero claramente que cuando en la noche te vas a dormir con un nudo en la garganta y en la mañana al sonar el despertador sientes que aún sigue ahí, o cuando los fines de semana tienes pesadillas recurrentes con el tema, o cuando no logras disfrutar 100% de las cosas buenas y la angustia te paraliza, es señal de que algo no anda bién.
El otro día pasé por una tienda a comprar rosas para un arreglo y me dio sana envidia la paz y felicidad que transmitía la dueña del local. No debería ser así como todos nos sintiéramos en nuestros trabajos?

11 comentarios:
Pame... que cierto es lo que dices. Al menos la profesion no dicta la manera de buscar la felicidad. Tus cuestionamientos respecto a las circunstancias presentes son validos y la busqueda es tuya para decidir que pasos quieres dar. A veces el de arriba da luces al respecto. Pidele una pista ;-)
Un abrazo
Tranquilidad, se que en tu profesión eres muy buena, porque es muy importante la vocación, además de la responsabilidad y organización.
En un minuto cuando todo se junta, obviamente se forman nudos en la garganta y vienen los cuestionamientos, tranquilidad, no tomes decisiones estando así, y comparto la opinión de paz, pidele a Dios lo mejor, el te ayudará y aguiará.
Cariños
Yo también tenía varias cosas en mente antes de decirme a estudiar periodismo; quizás fue porque tendría acceso a cientos de conocimientos diferentes que me decidi por eso. Sin embargo, al final, creo que la monotonia y el estrés acechan en todas las profesiones y depende de uno mismo si desea que las cosas cambien o se mantengan igual. Saludos
Pame, a quien no le ha sucedido el cuestionamiento si hicimos bien al elegir tal o cual profesion. Tu eres excelente profesional y mira como escribes...MARAVILLOSAMENTE. A lo mejor no es el lugar adecuado para demostrar tus capacidades pero tranquilidad, deja que las cosas fluyan hasta que todo encaje, no te presiones. Tienes en tus manos y en tu corazon muchas herramientas para pasar este momento asi que Dios, luego mucho reiki y tus aromaterapias. (aunque me dejaste aca todos tus frasquitos de aromaterapia :S pero te deje una receta en mi blog.) Abrazo apretaaaado y animo,
Loreto
Muchas veces me he preguntado si somos los periodistas especialmente dados a cuestionarnos una y otra vez nuestra profesión...y si el resto de los profesionales será igual. Y pienso qué agradable sería tener un puesto de flores o una pastelería. Pero bueno, esa es otra historia.
besos!!
karen
Querida Amiga, lo siento por los momentos estresantes que estas pasando...se que to profesion siempre contiene un cierto grado de apure, desconocido, presion, etc. pero somos humanos, no maquinas. Tu eres un excelente profesional que guarda muchas inquietudes. Quien sabe que cambios trae el futuro? Nada esta escrito en piedra y puedes hacer los cambios en tu vida profesional en la medida que se antoja. Vive dia a dia y "go with the flow" se que las cosas se mejoraran. Animo amiga !!!
Pamela:
lamentablemente es poca la gente que trabaja en algo que le gusta... y es mucho menos la que trabaja en algo que realemtne le apasiona. Si tomamos eso y le sumamos los extensos horarios exigidos y la poca capacidad de distracción que tenemos, lamentablemente no nos debe extrañar sentirnos tan angustiados al punto de no desligarse del trabajo cuando ya estamos fuera de él. También me está pasando, por lo que créeme: te entiendo.
Lo entrete es que nos damos cuenta y podemos hacer algo, sólo debemos comenzar a atrevernos.
Te dejo un besote y un abrazo!!!
Sherezada
un trabajo, rodeao de rosas... es un buen principio.
¿Sabes Pame? No sé si te consuela saber esto, pero ten por seguro que no hay periodista, sobre todo periodista mujer, que no se haya cuestinado seriamente más de una vez, si se equivocó de profesión o no. Tal como dices, el sacrificio personal y el desgaste emocional es grande, lo importante sería pensar si es el trabajo en particular lo que te genera ese nudo en la garganta o es la profesión en general o, incluso, la vida. Sea lo que sea, todo tiene remedio. Es cosa de buscar cómo cambiar el panorama a nuestro favor.
hola Pame, tanto tiempo........
cuantas veces me he preguntado exactamente lo mismo que tu y sio en las mismas, pero ya sin tanto estres como hace un par de semanas atras........
Un gran saludo y un agrado volver a leer tu blog
A lo mejor estoy fuera de tiempo.. pero me interesó muchísimo lo que leí, llegué por el blog de la Loreto Quiroz (compañera de colegio) y bueno te puedo contar que mi marido es periodista y la verdad es que el trabajo es super demandante, pero en la medida en que seas o no capaz de ponerte límites de manera interna... no se si me explico?? ... la idea es que trates de no involucrarte personalmente con cada tipo que entrevistes, yo por ejemplo veo llegar a mi marido después de haber entrevistado a un policía experto en criminalística y llega exaltado a mil, pero después entrevista a una pintora del barrio Alonso de Córdova y llega super relax..... justamente no hay que caer en eso... poner límites esa es la idea.
Ojalá que te sirva de algo.
Y si no.. ten presente que tienes una cultura y manejo de información que te pude servir para hacer lo que tu quieras, son como los cimientos de una pirámide.
Lula
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