El mundo ante mis ojos

Recortes, artículos e ideas de por aquí y por allá..

domingo, julio 22, 2007

Balance positivo

Menos mal que no puse “escribir más en el blog“ como una de las metas del wish list para este año, jajajaja, por que he estado más que ausente de mi querido y fiel compañero de andanzas blog. Hace tiempo que no revisaba la famosa lista (una de tantas) y me alegré al ver que varios de los deseos los he ido cumpliendo de a poco. A la fecha me estaría quedando pendiente lo de hacer más deporte y comer más sano (no tengo excusas), y también conocer algún lugar nuevo en vacaciones (porque no he tenido). Todo lo demás, lo he ido cumpliendo de cierta manera, algunas cosas mejor que otras. Lo que me tiene más entusiasmada dentro de todo es que definitivamente con mi amado esposo encontramos nuestro hogar... Fue algo marvilloso e inesperado, casi una casualidad y cuando lo vimos supimos que era “nuestro hogar“. Ahora estamos esperando que el banco nos apoye financieramente y si todo sale bien antes de fin de año ya estaríamos cambiándonos. Esa ha sido una de las cosas que mas feliz me ha hecho durante este 2007.

viernes, diciembre 29, 2006

Mi wish list 2007

Inevitable no ponerse nostálgica y reflexiva terminando el año. A mí en particular el Año Nuevo me llega fuerte en lo personal a diferencia de Navidad en que me centro en los demás. Balance del 2006? Una montaña rusa: viví en dos países, me cambié de trabajo, estuve por primera vez hospitalizada, me reencontré con gente querida, mi amiga se embarazó, la otra se separó y comencé un verdadero trabajo interior. Para el 2007 mis metas son (aquí va mi lista, yo igual las adoro):
- Poder aplicar lo aprendido en el 2006 y no volver a cometer errores pasados.
- Perseverar en el camino-Paula.
- Encontrar “nuestro“ hogar.
- Hacer más deporte y comer más sano.
- Viajar a algún lugar nuevo para vacaciones.
- Visitar más a mis papás.
- Abandonar algunas obsesiones y pasarlo mejor.
Por mientras voy a preparar las cábalas para ayudar a que los propósitos se cumplan. Las maletas, las lentejas y demases...

domingo, noviembre 26, 2006

Que lastima, pero adios...

Se supone que debiera estar saltando en una pata por la gran noticia que recibí el jueves en la noche, pero por alguna extraña razón no lo estoy. Mi estado anímico más bien podría calificarse como nostálgico.
Resulta que estaba yo, en “estado de coma“ descansando en mi cama después de un día horroroso, cuando suena el teléfono. Era una ex jefa que me llamaba para invitarme a trabajar con ella. Mejor ambiente, mejor sueldo, nuevos temas, etc. Todo demasiado bien y por supuesto que dije que sí al instante. Mis plegarias habían sido finalmente escuchadas.
Después del shock inicial y de ensayar mil veces como le voy a decir a mi actual jefa que renuncio, me ha invadido una sensación de melancolía que me tiene media tristona.
He estado recordando todos los buenos momentos (sí los hubo dentro del caos) que he pasado en esa oficina. Entre todos los que compartimos ese departamento nos convertimos en un verdadero “curso“, así como los de colegio. Esos con los que celebras y lloras, te peleas, te reconcilias, te ríes y te vas de paseo. Pero por sobretodo, esas personas que te marcan porque están ahí en los momentos importantes de tu vida.
Los cambios de etapa siempre me han producido esto. Me da la tontera y hago balances sentimentales. El comienzo de la época de Navidad tampoco ayuda mucho.
En las próximas dos semanas tengo que cerrar los temas pendientes y ordenar mis cosas de escritorio. Pero lo más difícil, despedirme de cada uno de ellos. Me siento como Felicity, que cada término de temporada cerraba la puerta de su dormitorio y partía con su maleta a tomar el próximo tren. Lo esencial es invisible a los ojos, diría el zorro del Principito. Toda la razón.

jueves, octubre 19, 2006

Hell Boss

A pesar de que el libro casi me perseguía en Estados Unidos, ya que estaba en todos los estantes y vitrinas de Target, Borders y centros comerciales, nunca me interesé en "The devil wears Prada". Me sonaba mucho a imitación Sex & the City con una protagonista regia, existosa y con mucho estilo, pero que no logra encontrar el amor.
Pero no. Finalmente en el cine conocí la historia de Andy, una periodista que en busca de su destino profesional, se le ocurre postular a un trabajo de asistente de la editora de la revista Runway (o Vogue en la realidad) que resulta ser una persona excesivamente exigente y con mucha maldad. Miranda, la susodicha, me recordó a muchos de mis personajes de la vida real. Jefas que se han divertido haciendo correr, sufrir y enfermar a más de alguna, incluida yo: Consíguete la entrevista imposible, redacta el documento que no existe, publica en portada la noticia insignificante, haz que este error aparezca como un logro, anunciemos las medidas que aún no se aplican. Con algunos años de experiencia en el cuerpo y varias Mirandas a mi haber, sólo pude reir y reir en la película. Por que al final, como buena sobreviviente aprendes a disfrutar de las locuras de tu jefa y enmendar el camino sin trauma.